CÓMO APLICAR LA LEY DE LA ATRACCIÓN EN TU VIDA


¿Cuántas conclusiones, juicios y expectativas tienes respecto a lo que es la Ley de la Atracción, que te están impidiendo aplicarla efectivamente en tu vida?

 

Empecemos por lo básico: Desde el punto de vista metafísico, “atraer” significa “llamar algo a tu realidad”, pero la pregunta que seguramente te has hecho es “¿cómo? ¿cómo lo llamo?”, y eso es lo que quiero explicarte en este blog.

Cualquier cosa que quieras ser, hacer, tener o experimentar es, en principio, una energía o vibración; tus deseos surgen como ideas a las cuales les has dado gran significado y contenido emocional, pero ¿de dónde surgen esas ideas o energías? De tu alma, que es una con la divinidad. Dios es todo lo que existe y fuera de Él no hay nada, ni siquiera tus deseos o ideas, por tanto, todo lo que te rodea hoy, fue antes una energía o vibración, y todo lo quieres existe ya, ahora mismo, en la mente de Dios como energía o vibración potencial. Aprender a aplicar la Ley de la Atracción en tu vida se trata de convertir esa vibración o idea potencial en una experiencia física, es decir, se trata de encarnar (de vivir en carne propia) la energía o vibración de eso que quieres ser, hacer, tener o experimentar, ANTES de vivirla físicamente.

Entonces, tienes este deseo de tener más dinero (o pareja, o salud o cualquier otra cosa). Ese deseo o realidad vibracional ya existe en la mente de Dios como potencial, como una energía que está esperando a ser elegida por ti.

El problema es que, mientras no veas tu deseo cumplido, te mantienes vibrando (es decir, pensando, sintiendo y hablando) en la energía de la ausencia de tu deseo (la falta de dinero, pareja, salud, etc); estás enfocado en lo que no es (“no hay dinero”), en vez de lo que quieres que sea (mucho dinero), pero lo que quieres que sea ya existe en estado vibracional, tan es así, que lo percibes, lo sientes como un deseo y estás tratando de traerlo a tu experiencia física. Sin embargo, te resistes a la manifestación de ese deseo o energía todo el tiempo con tus creencias, pensamientos, palabras y emociones; te resistes en la medida en que te permites sentir frustración, enojo, tristeza o cualquier otra emoción negativa durante el proceso de manifestación de tu deseo, así que vamos a explicar los pasos para que dejes de resistirte y empieces a vibrar en la misma frecuencia que aquello que quieres atraer:

1. ¿Qué es lo que realmente quieres?

El primer paso es definir lo que realmente quieres, y lo que quieres nunca se trata del objeto, persona o situación, sino de lo que quieres ser y sentir una vez que seas, tengas, hagas o experimentes eso que quieres. Lo que quieres no es dinero, sino la sensación de seguridad, comodidad y diversión que tener dinero puede generar para ti. No quieres una pareja, quieres experimentarte amando y siendo amado tal como eres y sentir que tu simple presencia es una contribución para los demás. Lo que deseas no es salud, es sentir que tu cuerpo y tú están en completa paz, comunión y permisión con todo lo que eres y lo que estás viviendo. Así que, ¿qué quieres realmente? ¿Qué estarías sintiendo si ya estuvieras siendo, haciendo o teniendo eso que quieres?

2. Conviértete en un equivalente vibracional.

Eso que quieres sentir en realidad no es una simple emoción, es una energía, un estado del Ser. La abundancia, el amor, la paz, la creatividad, el gozo, son todos estados del Ser que se experimentan en tu cuerpo físico en forma de emociones y sensaciones. Sientes amor porque eres amor, sientes alegría porque eres alegría, te sientes abundante porque eres abundancia, entonces, para poder ser lo que realmente eres, tienes que SENTIR, tienes que VIBRAR en la energía de lo que realmente eres, aún cuando todavía no lo estés experimentando físicamente.

Tienes que convertirte en un equivalente energético o vibracional de lo que quieres ser, hacer o tener, y te conviertes en ello cuando te permites sentir, aquí y ahora, esa energía o emoción. Pregúntate “¿cómo se sentiría ser, hacer, tener o experimentar ……. (lo que sea que quieras)”?y haz un compromiso contigo mismo de no pensar, hablar, ni sentir nada que no sea esa vibración o emoción que quieres ser, hacer, tener o experimentar.

3. Pregunta/pide

Una vez que ya determinaste qué es esa energía o emoción que quieres ser y encarnar, el siguiente paso es abrirte a recibir esa energía, permitirle a tu mente hacerse a un lado respecto a los juicios (“no merezco tenerlo”), conclusiones (“no puedo tenerlo”), justificaciones (“no tengo tiempo o dinero suficientes”) y expectativas (“seguramente va a ser muy difícil”) negativas que tienes respecto a eso que quieres atraer. Tienes que estar dispuesto a renunciar a controlar el proceso de manifestación (el cómo, cuándo, dónde) y a entender que el universo sabe mejor que tú cuáles son las posibilidades y las mejores formas para que eso que quieres llegue a tu vida.

Para poder dejar el control de tu proceso en manos del universo, lo único que tienes que hacer es pedir, y la mejor forma de pedir es preguntando. Una vez que determinaste cuál es la emoción o energía que quieres experimentar al ser, hacer o tener eso que quieres atraer, pregúntale al universo “¿cuáles son las posibilidades infinitas de ….?”, “universo, ¿qué más es posible ahora?”, “¿cómo se pone mejor que esto?”, “¿qué puedo recibir aquí que nunca antes me he permitido recibir?”, “¿de qué formas mágicas puedo atraer esto a mi vida con más facilidad, gozo y sincronía de lo que jamás haya imaginado posible?”, “¿cómo puedo tener más de esto?”

Cuando preguntas de esta manera al universo, las únicas conclusiones y expectativas que deben estar en tu mente son que el universo se encargará de ello y que tu única tarea es esperar la respuesta mientras te mantienes vibrando (pensando, sintiendo y hablando) únicamente en la energía que elegiste atraer.

4. Permite

Ya sabes qué quieres, ya sabes cómo se sentiría ser, hacer, tener o experimentar eso que quieres atraer y ya se lo pediste al universo. Ahora, tu único trabajo es permitir que eso que quieres llegue a tu vida, y lo permites en la medida en que crees que es posible, en que renuncias a saber el cómo y el cuándo y te enfocas en mantener la expectativa positiva de que eso que quieres ya viene en camino porque siempre ha existido en la mente de Dios como potencial y eras tú, con tus juicios, conclusiones y justificaciones, quien le estaba impidiendo llegar.

 

En la medida en que te permites vibrar o sentir la energía que quieres atraer, en esa medida empezarás a percibir las señales y las respuestas del universo y, conforme las recibas, conforme vayas sintiendo el gozo y la magia de ser lo que realmente eres, por favor compárteme tus experiencias en los comentarios. ¿Qué cosas maravillosas eres ahora capaz de atraer a tu vida que nunca antes consideraste posibles? ¿Quién puedes ser ahora que nunca te has permitido ser?

#leydelaatracción #energía

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